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En abril, viajes mil
Estas localidades celebran su particular Semana Santa y sus peculiaridades han hecho que sean declaradas de interés turístico. Veamos por qué.
Os voy a decir por qué la
Semana Santa de Lorca (Murcia) ha
sido declarada de Interés Turístico Internacional:
porque sus cientos de participantes no reparan en gastos a la hora
de vestir tallas, pasos, vírgenes y penitentes. Terciopelo,
sedas, bordados, estandartes, capas y capuchones. Una pasión
diferente.
Para tener una experiencia fuerte, están las Tamboradas, con su estruendo acompasado e hipnotizador. En Moratalla las celebran los días 10 y 11 y en Mula, a las doce de la noche del Martes Santo, más de 12.000 tambores resuenan atronadores durante veinticuatro horas.
Más teatrales son la Semana Santa en El Bonillo, que representa una pasión viviente, y la “quema de la bandera” en Bienservida, una tradición del siglo XVI realizada por los quintos. Estas "banderas", permanecen todo un año colocadas en las paredes y en la puerta de la Iglesia hasta que los nuevos quintos colocan las suyas y queman las antiguas.
En la localidad de Corral de Almaguer procesionan los Blancos, los Negros y los Morados. En la procesión de los Morados los miembros de la Hermandad cantan unas saetas, únicas en España, que pertenecen a los siglos XIII y XIV.
En la Semana Santa de Ocaña
destaca el Domingo de Resurrección con el tradicional
Día del pelele. El pelele, que simboliza a
Judas, se mantea en la Plaza Mayor entonando una canción
popular cantada por las mujeres:
"Arriba el pelele/tu madre te quiere/tu padre
también/toditos te queremos/arriba con él.../...fuera
burro, fuera burro/que aquí no se vende paja/que lo que se
vende aquí/son unas buenas muchachas..."


